Actividades complementarias (I)

Entre las actividades complementarias de la Septentrión, la que más ilusión nos hacía a los miembros de la organización era el paso de la bahía de Santander en una de las tradicionales “pedreñeras”; el servicio de lanchas que une los extremos de la bahía y que permite atravesarla en menos de un cuarto de hora. No sólo porque resulta novedoso y a los de secano siempre les gusta el contacto con un elemento nuevo. Ofrece unas vistas de Santander preciosas de esas que sólo se ven en las postales, con la posibilidad añadida de dar un paseo a pie de playa. La excusa: ir a comer a Somo.

Sin embargo algo le debimos hacer al dios de la lluvia o a su intermediario, el hombre del tiempo, que convirtió una experiencia potencialmente gratificante en un festival de pertinaz lluvia, con el agravante de que no se veía a cien metros y la mar estaba como un plato. Vamos, que ni había vistas ni olas que amenizasen la travesía.

Aun así, como se puede ver en las siguientes fotos, en previsión de lo que pudiera ocurrir, el sector madrileño y parte del astur (entre otros, que estoy viendo ahí a Ricardo Manzanaro, miembro de la Tertulia de Bilbao) tomaron posiciones en el centro de la lancha. El agua es muy traicionera y habían corrido oscuras historias sobre embarcaciones naufragadas en circunstancias poco claras, tanto en la bahía de Santander como en otros lugares donde existen servicios similares. Menos mal que los locales estaban ahí para insuflar ánimos (todos menos un servidor, que se quedó en tierra por aquello de que tenía que hacer de transportista para uno de los compañeros de la tertulia).

Del tiempo no somos responsables, pero sí del “ligero” fallo con el horario del servicio. Toda la semana hay lanchas cada media hora, pero, y esto lo descubrimos demasiado tarde, justo cuando llega la tarde del sábado sólo hay un viaje a la hora. Así que nuestros invitados tuvieron que esperar durante más de cuarenta minutos bajo un insistente aguacero y un ligero aire. Menos mal que en el viaje de vuelta hubo un poco de movimiento al estar cambiando la marea y con la bonanza de la tertulia, la cena y la posterior fiesta todo quedó en un llevadero traspiés.

Como guinda del pastel podemos decir que el domingo 12, el día en el que todo el mundo volvía para casita, el clima comenzó a mejorar y durante la semana siguiente (que se extiende al menos hasta hoy, sin perspectivas de cambio) nos hemos tirado con un tiempo esplendoroso, con varios días con el termómetro a rozado los 20 grados. Cosas del viento sur.

Esta entrada fue publicada en Septentrión 2006 y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Actividades complementarias (I)

  1. Fuente dijo:

    DICCIONARIO IMPRESCINDIBLE DEL FANDOM

    MALDICIÓN DEL FANDOM (LA): dícese de lo que acontece cada vez que se reúnen en una misma localidad más de 20 frikis con aviesas y fandomíticas intenciones: se pone a llover. En cualquier lugar y época del año. Recuérdese la HispaCon de Cádiz de 1995: tras dos años sin llover, un día sin avisar se abrieron los cielos y el agua calló sobre los presentes. Como puede atestiguar la que escribe, la gente se asomaba a las ventaas a ver llover.

    Amos, que de lo más normal. Yo incluso me lo tomaría a mal si no lloviera por lo menos un poco durante cinco minutos.

    Y con lo bien que nos lo pasamos, hombre….

  2. Marc R. Soto dijo:

    Jamás olvidaré el rostro pálidoverdoso de algún que otro escritor consagrado al terror durante la travesía de vuelta a Santander, jejejeje. ¿Habría algún fantasma suelto en la lancha, o les abandonó la biodramina? 😀

  3. Cotrina dijo:

    Yo me lo pasé genial en la lancha. Tengo ganas de repetir la experiencia en un día claro, las vistas tienen que ser increíbles. Eso sí, de inicio me acongojé cuando vi el bamboleo del barquito en parado. Luego ya en marcha la cosa mejoró.

  4. Santiago Eximeno dijo:

    Lo cierto es que yo soy hombre de secano, pero si hay que repetirlo, se repite.
    ¡Con doble ración de biodramina, desde luego!

  5. Nacho dijo:

    Se me olvidaba la psicosis por la biodramina. Un par de sujetos repartieron pastis antimareo a un nutrido grupo al borde de la histeria. Parecían a punto de embarcar en el Beagle o la Bounty 😀

    Un tema que acaba de tratar Odemlo en http://blogdemlo.blogspot.com/2006/03/septentrithree.html

  6. Lola dijo:

    Una pena no disfrutar de un fin de semana que por lo que voy leyendo pasara a la historia, por ….. diversos motivos.

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