Fiel al maldito hábito que estoy desarrollando de celebrar las cosas más tarde de lo debido, el Lunes Aburreovejas cumplió sus cinco añitos. Un lustro repleto de giros y requiebros en la que pocas cosas más allá de la familia han permanecido constantes en mi vida y que, creo, me han hecho madurar mucho. Una circunstancia que, más allá de los altibajos normales he atravesado, me hace afrontar los próximos cinco años con los mejores ánimos.
Centrado en blog en sí la cosa ha ido flojita; apenas 51 entradas, menos de una por semana. ¡Glubs! Aunque esta vez tengo excusa: Prospectiva. Un proyecto capaz de generar, al menos, una entrada al día (salvo en Agosto y días muy señalados), come tiempo. No sólo en la coordinación sino escribiendo contenidos. Así que en este aspecto estoy satisfecho. Y con las entradas en sí… hay de todo. Las que mejor me han quedado, las que inlcuyen vídeos. Pero eso seguro que los que pasáis por aquí podéis juzgarlo mucho mejor.
Ha pasado año y medio desde que Rodolfo Martínez publicase su última obra encuadrada en su universo Holmesiano, El heredero de nadie (que espero reseñar próximamente). Fiel a la creatividad de la que ha hecho gala desde mediados de 2004, el año que publicó El sueño del Rey Rojo y La sabiduría de los muertos, no podía terminar 2009 sin publicar una nueva obra, y de la mano de la editorial Sportula se ha autoeditado El adepto de la reina. Una novela que introduce un universo creativo en el que el autor asturiano va a mantenerse por un tiempo.
Su argumento nos ubica en un mundo a mitad de camino entre la fantasía y la ciencia ficción; contiene elementos de ambos géneros sin decantarse definitivamente por uno de ellos. En él sitúa dos grandes bloques de naciones que mantienen una guerra fría más o menos equilibrada hasta que irrumpe una fuerza externa que pretende desestabilizar la situación a través de una serie de atentados que pondría en riesgo la propia esencia del mundo. Para enfrentarse a esta amenaza el servicio secreto de Alboné recurre a su mejor agente, Yáxtor Brandan, que inicia una investigación que le va a llevar hasta el límite de sus capacidades y recursos. Que, dicho de paso, son abundantes.
Hace año y medio, antes de que nos entrase la fiebre de la gripe H1N1 pero a raíz de los acojonos derivados del SARS o la gripe aviar, la BBC se sumó a la ola de las pandemias aniquiladoras y realizó un remake de Survivors, una serie emitida en los años 70. La cosa va de lo que se imaginan: un virus extermina a prácticamente toda la población mundial quedando unos pocos elegidos, obligados a sobrevivir como Robinsones modernos en un entorno semejante al descrito en esas novelas que tan bien se les dieron a escritores ingleses como John Wyndham, John Christopher o, en un registro diferente, J. G. Ballard.
Consideramos imprescindible la retirada de la disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible por los siguientes motivos:
Viola los derechos constitucionales en los que se ha de basar un estado democrático en especial la presunción de inocencia, libertad de expresión, privacidad, inviolabilidad domiciliaria, tutela judicial efectiva, libertad de mercado, protección de consumidoras y consumidores, entre otros.
Genera para la Internet un estado de excepción en el cual la ciudadanía será tratada mediante procedimientos administrativos sumarísimos reservados por la Audiencia Nacional a narcotraficantes y terroristas.
Establece un procedimiento punitivo «a la carta» para casos en los que los tribunales ya han manifestado que no constituían delito, implicando incluso la necesidad de modificar al menos 4 leyes, una de ellas orgánica. Esto conlleva un cambio radical en el sistema jurídico y una fuente de inseguridad para el sector de las TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación). Recordamos, en este sentido, que el intercambio de conocimiento y cultura en la red es un motor económico importante para salir de la crisis como se ha demostradoampliamente.
Los mecanismos preventivos urgentes de los que dispone la ley y la judicatura son para proteger a toda ciudadanía frente a riesgos tan graves como los que afectan a la salud pública. El gobierno pretende utilizar estos mismos mecanismos de protección global para beneficiar intereses particulares frente a la ciudadanía. Además la normativa introducirá el concepto de «lucro indirecto», es decir: a mí me pueden cerrar el blog porque «promocionó» a uno que «promociona» a otro que vincula a un tercero que hace negocios presuntamente ilícitos.
Recordamos que la propiedad intelectual no es un derecho fundamental contrariamente a las declaraciones del Ministro de Justicia, Francisco Caamaño. Lo que es un derecho fundamental es el derecho a la producción literaria y artística.
De acuerdo con las declaraciones de la Ministra de Cultura, esta disposición se utilizará exclusivamente para cerrar 200 webs que presuntamente están atentando contra los derechos de autor. Entendemos que si éste es el objetivo de la disposición, no es necesaria, ya que con la legislación actual existen procedimientos que permiten actuar contra webs, incluso con medidas cautelares, cuando presuntamente se esté incumpliendo la legalidad. Por lo que no queda sino recelar de las verdaderas intenciones que la motivan ya que lo único que añade a la legislación actual es el hecho de dejar la ciudadanía en una situación de grave indefensión jurídica en el entorno digital.
Finalmente consideramos que la propuesta del gobierno no sólo es un despilfarro de recursos sino que será absolutamente ineficaz en sus presuntos propósitos y deja patente la absoluta incapacidad por parte del ejecutivo de entender los tiempos y motores de la Era Digital.
La disposición es una concesión más a la vieja industria del entretenimiento en detrimento de los derechos fundamentales de la ciudadanía en la era digital.
El sábado 12 de Diciembre celebramos la sexta cena de Navidad de la Tertulia de literatura fantástica de Santander, TerSa. En esta ocasión nos juntamos 42 comensales en el restaurante La Sindical, que como el año pasado estaba reservado exclusivamente para nosotros. Sobre la cena en sí poco puedo añadir a lo que comenté el año pasado. Apenas que mejoramos el menú al cambiar el lechazo por un solomillo al foie que, creo, gustó más a los comensales. Se acercaron de nuevo las habituales hordas asturianas, la gente de la tertulia de Bilbao y amigos de Vitoria, Logroño, Barcelona, Málaga y Madrid. A todos ellos les agradecemos su presencia y el buen ambiente que crearon. Con gente así da gusto organizar cosas. Se echaron en falta varias caras que ya se han convertido en habituales pero fueron reemplazadas por nuevos participantes. Esperamos que tanto presentes como ausentes puedan repetir en alguna de las próximas ediciones.
Los acontecimientos terminales me atraen. Las resistencias numantinas hasta el último hombre me apasionan. Mi pasaje favorito de El Señor de los Anillos es la batalla del abismo de Helm. He perdido la cuenta de las veces que he visto Zulu. No creo que haga falta escribir más para explicar por qué me sentí atraído por El águila en la nieve y por qué, después de leerla, me parece una narración épica en estado puro, fruto de un tiempo en el que las novelas históricas se concebían como narraciones individuales de una extensión “normal”.
Escrita en el año 1970 e inédita hasta hace un año, El águila en la nieve relata en poco más de 300 páginas la resistencia de la última legión al paso de los Alanos, Suevos, Vándalos… al otro lado del Rhin hasta el invierno del año 406. Cómo unos miles de soldados bloquearon durante meses a cientos de miles de personas que buscaban mejores tierras, empujados por los bárbaros que venían detrás de ellos. Para ello su autor, Wallace Breem, se sirve del relato en primera persona de Paulino Gayo Máximo, su general al mando, para describir el golpe de gracia a un Imperio que venía tambaleándose desde hacía décadas.
Mis últimos tres años como lector han sido “perezosos”. Después de haber leído desde mi adolescencia unos 50 o 60 libros al año, me he “estancado” aproximadamente en la mitad. Y tras haberme aficionado a las novelas de entre 200 y 300 páginas, cualquier ficción que sobrepase esa extensión me cuesta una odisea terminarla; muy muy buena me tiene que parecer para que me anime a ello. Así que cuando leo una novela de 700 páginas en apenas cinco días, estando casi todos fuera de casa… algo tiene de especial. Más cuando viene hiperrecomendada por lectores agudos como Nemes o Nasandi, culos inquietos que no se casan con nadie. Menudo descubrimiento. El director de la colección Roja y Negra de la editorial Mondadori, Rodrigo Fresán, en una de las frases promocionales que se ha utilizado para darla a conocer, habla de El poder del perro como de una versión narcomex de El Padrino. No estoy muy de acuerdo con él. Aunque comparte ciertos elementos con ella, carece del componente “familiar” que es el sustrato fundamental de la novela de Mario Puzo. A mi me ha recordado más, salvando las distancias (y reconociendo mi profundo desconocimiento de la novela negra), a la trilogía de James Ellroy formada por América, Seis de los grandes y la todavía inédita en España Blood’s A Rover, cuya traducción aparecerá en apenas dos meses. Seguir leyendo »
Tres años y medio después de que organizásemos la Septentrión, hemos subido unos vídeos con breves participaciones del acto literario organizado en el Centro Cultura Casyc. El más importante que tenemos es el comienzo de la presentación de Paura 2 en la que participaron Fernando Ángel Moreno, Santiago Eximeno, Rodolfo Martínez y Marc R. Soto.
Además hay tres breves vídeos centrados en la presentación de La casa de la Colina Negra de José Antonio Cotrina.
El sábado a las 19:00 estaremos en la librería Gil de la plaza de Pombo de Santander en la presentación de la última novela de Rodolfo Martínez El adepto de la Reina. Éste es el cartel que ha preparado Jean Mallart para la ocasión: