La estación fantasma

Después de Hartree, otro colaborador de cYbErDaRk.NeT que se lanza a divulgar en su propio sitio sus “neuras” es fonz (Alfonso García). El título del blog: La estación fantasma. En su primera (y escueta) entrada escribe lo siguiente:

Sí, todos lo sabemos, lo último que internet necesita es otra bitácora donde un desconocido les cuente lo que lee, escucha, piensa o digiere. A mí también me parecía absurdo y sin embargo aquí estoy, ansioso de pintar la mona. Contradicciones. Total, sólo somos 34 millones, uno más no se va a notar. Háganse con un sitio cómodo y bienvenidos.

Hum! No dice mucho de lo que allí se va encontrar. Conociéndole, habrá literatura, cine, cómic y música, pero un poco diferentes a lo que os vais a encontrar por aquí o en la mayoría de foros. fonz presume de ser un poco “rarito” y sus gustos se alejan del común de la plebe. No le deis novelas de George R. R. Martin, Robert J. Sawyer o Neal Stephenson; dadle M. John Harrison, Jonathan Carroll o Gene Wolfe. Ni se os ocurra llevarle al cine a ver un blockbuster en plan Spiderman 2; ofrecedle películas de distribución limitada, a ser posible en versión original y subtituladas en iraní. No le llevéis a un macroconcierto de U2; el tío disfruta más en una sala minúscula de 3×2 escuchando a todo volumen grupos de culto como The Smiths. Todo con mucho conocimiento, una argumentación de nivel, alguna frase de esas que sólo se leen en las críticas de alta escuela y gotas de humor brillantes. Para que os hagáis una idea, éste es el comienzo de su última crítica publicada en cYbErDaRk.NeT

Creo en los próximos cinco minutos“, escribía James Ballard en el poema “I Believe”, credo de una necesaria nueva religión para el presente milenio, un culto que sin duda sería oficiado por psiquiatras solitarios en hoteles desiertos y piscinas vacías ante retablos surrealistas del espacio interior. En ese revelador aforismo se basan las obsesiones que han alimentado las ya cuatro décadas de corpus ballardiano; la ciencia ficción como herramienta para vislumbrar el futuro que se nos viene encima mediante el análisis de la evolución tecnológica y su impacto sobre el hombre, la dinámica social, la psique y, si se tercia, el espacio-tiempo. Porque Ballard no podría escribir otra cosa que ciencia ficción; su interés por el mundo que nos rodea le condena a ello. Y de este interés surge Milenio negro, que, a pesar de las apariencias, es Ballard haciendo lo que mejor sabe; pura especulación psiquiátrica y sociológica, ciencia ficción de los próximos cinco minutos.

La imagen que he puesto al inicio de esta entrada es una retrospectiva de su promiscuidad exhibicionista: un vistazo a los diferentes iconos que han acompañado a su avatar en el universo naranja. Habrá que visitarlo a diario para seguir con detenimiento esta maldita costumbre de cambiar de imagen.

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Una respuesta a La estación fantasma

  1. fonz dijo:

    Joer, me he puesto colorao hasta las orejas, está aquí mi compañero de curro Javier flipando… :DDD

    El primer post no dice absolutamente nada coherente porque las presentaciones no son lo mío, me costó una semana escribirla…, jejeje. Básicamente el blog irá de lo que van casi todos, yo, mi circunstancia y mi pequeña torre de marfil construida a base de libros, tebeos, películas y lo que se tercie, nada original. Y si sirve para descubrir unos cuantos autores y que os ahorréis una pasta evitando a otros, pues mejor que mejor. Vocación de servicio que se dice.

    Ah, no soy raro, sólo un poco atravesao que dice mi madre, jejeje. Pues nada, muchas gracias por tu post, con esto me voy a forrar a visitas. Cuando acabe el Cyber os voy hacer un repaso de los blogs que salgan de allí para vengarme sacándoos los colores, jejeje.

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