Los Trolls, Anakin y el Lado Oscuro de la Fuerza

No sé si recuerdan al Hobbit Gualtrapa. Supongo que la mayoría no; hace unos cuatro años que desapareció sin dejar rastro. Yo lo echo de menos. Fue un personaje creado para un blog que repasaba la actualidad desde su visión de hobbit de La Comarca. Una máscara que le servía para reflexionar sobre circunstancias mundanas o virtuales con inteligencia, ingenio, calma y mucha, mucha, mucha creatividad. Utilizaba un estilo único, intrasferible, maravilloso. Sigo pidiendo su retorno a pesar de saber que es una batalla perdida.

He aquí un ejemplo de lo que escribió que me ha permitido recuperar. Supongo que los que llevamos nuestros años en esto de internet hemos vivido partes de esta historia en diversos momentos. Aunque cualquier parecido con la realidad es ¿mera coincidencia?

Por más foros, chats e incluso comentarios en blogs que visito, en todos veo la misma historia. Todo empieza igual: Unos pocos hablan, otros más se unen, se divierten, discuten, se respetan… Inconscientemente, se crea un lugar donde el debate es la esencia de la misma existencia. Un Senado Galáctico, que cuenta con el apoyo del Consejo Jedi que dirige los caminos de la Fuerza con buen juicio.

Y un día llega alguien que conoce el Lado Oscuro de la Fuerza, lo que se conoce como un «troll». Empieza a discutir por discutir, a sembrar la discordia. Pero claro, como antes nadie había hecho eso, la gente se extraña, se sorprende. Unos pocos piden que deje de discutir por discutir. Otros piden que se le deje hablar, apelando a una libertad de expresión que hasta el momento no había sido mencionada en el Senado (porque no hacía falta).

Por mi experiencia (que no es demasiada, pero sí bastante) sé que sólo hay dos tipos de salida. No, en realidad hay tres, pero he visto pocos que consigan llegar a la tercera.

La primera: El troll gana. La gente empieza a discutir, el foro o el chat se convierte en un campo de batalla. Se olvida qué se estaba debatiendo antes, y se pasa a guerrear con armas como «déjame hablar», «tú no respetas a nadie», «no estás escuchando», y esa libertad de expresión que a casi todos los que la usan les es realmente desconocida. En estos casos, cuando interviene el Consejo Jedi (los ops, los mandamases, los moderadores o como se llamen) suele ser demasiado tarde. Por muchos trolls que expulsen, bloqueen, borren… el daño está hecho, y el Senado no volverá a ser el mismo en mucho tiempo. Puede que el canal o la web termine cerrando (a veces, es la mejor solución), o puede que se decida seguir a pesar de todo.

La segunda: El troll pierde. Este caso es menos frecuente, pero también se ha dado. Suelen darse varias circunstancias simultáneas: el Consejo Jedi op interviene a tiempo, mientras algunos de los senadores consigue dejar en evidencia la mala intención del troll. Habitualmente se expulsa del canal o de donde sea al troll. Todos cantan victoria… pero en todos queda ese «gusanillo» de la batalla. Suele dar lugar a una búsqueda de nuevos trolls. Una caza de brujas que desvía la atención de algunos Jedi.

En ambas soluciones, termina pareciendo buena idea iniciar una batalla, crear un ejército clon. Pero en ambas soluciones existe una falla: Posiblemente entren nuevos trolls, y entonces nacen los «cazadores de trolls», unos miembros del Consejo Jedi que, lejos de hacer bien, se convertirán en algo peor aún. Cuando se ha luchado contra un troll, uno se siente en la necesidad de seguir luchando contra ellos (por el bien, por la justicia y la verdadera libertad de expresión). ¿Y qué hace un cazador de trolls? Se convierte en un «aliado» de los senadores (tal vez de un Canciller, que después se revela como un Sith encubierto) que va buscando nuevos trolls. Y cuando los encuentra, lejos de avisar al Consejo Jedi, se planta delante del troll con su capa y su espada láser, y se pone a luchar con él abiertamente en el canal. Y suele vencer, a veces con ayuda de otros cazadores. El problema es que ese cazador de trolls ha cambiado. Ya no es el mismo. Y si le da la luz del sol, también se convertirá en piedra… porque para enfrentarse a ellos, se ha convertido él mismo en un troll. El Jedi ha sido tocado por el Lado Oscuro.

Y a unos cazadores de trolls es más difícil domarlos o vencerlos. Los cazadores de trolls suelen acabar antes con el buen ambiente que los propios trolls. Hay miles de ejemplos en internet, y posiblemente todos nosotros conozcamos más de un caso. Porque un troll puede intentar volver a entrar, pero un cazador ya está dentro. Y le pone las cosas más difíciles a su amigo Obi Wan, miembro del Consejo Jedi, que le pide que se tranquilice, porque el cazador le recordará el «bien» que él ha hecho para con esa comunidad, y porque cuenta con el apoyo de un Canciller que forma parte del propio Senado, y que le hace la «pelota» continuamente. Pues un cazador de trolls es igual que un troll: Necesita sentirse importante, y habitualmente lo hará en un lugar que no es suyo, pero que él «hará» suyo. El canal pasa a ser suyo, porque él es quien lo «defiende». Es «el Elegido», un Jedi poderoso que lucha por el bien en la galaxia.

Un mal día, Obi Wan se harta y corta los brazos y las piernas a su antiguo padawan. Un mal día, el op se harta, y expulsa a su amigo del canal. Un mal día, el moderador expulsa a su amigo del foro. Un mal día… se toma la decisión correcta, en el momento más incorrecto.

Porque un troll puede hacer un daño menor, pero un cazador es peligroso. El cazador se enfadará, pasará al Lado Oscuro, utilizará su relación personal para hacer más daño. Ridiculizará a su ex-amigo, traicionándolo hasta la médula. Destrozará aquel lugar que juró defender, sólo porque su amigo le ha «vuelto la espalda». Obi Wan grita «yo te quería»… pero ya sólo queda odio en el corazón de Anakin. Posiblemente el ex-cazador, ahora Darth Vader, se dedique a construir su propio imperio, junto con su amigo el Canciller, que se ha revelado como el Señor Sith. Ambos gritan que han sido injustamente tratados, y que elevarán su Imperio Galáctico. Arrastran consigo a quienes les prestaban atención, y dedican los esfuerzos a su nuevo «sueño».

En ocasiones, la República se rompe. En otras ocasiones, ésta aguanta a duras penas, firme a su sueño, llorando por los grandes días y pendiente de la nueva Rebelión y de una Nueva Esperanza.

Y Yoda se oculta en Dagobah. Y Obi Wan vigila y espera el momento de volver a revelarse a Darth Vader, o de conseguir que alguien mejor que él lo haga, mientras él se hace uno con la Fuerza.

¿La tercera solución de la que hablaba al principio, que no he visto que haya ocurrido en casi ningún sitio? Los «buenos» ganan. No se confía en ningún «Elegido», y se hace caso del sentido común. Darth Vader cae derrotado, pero se le perdona la vida, y éste se vuelve contra su verdadero enemigo, el ex-Canciller y ahora Emperador, y se asesinan el uno al otro. Y aunque sólo quede un Jedi en la Galaxia, el Lado Oscuro ha sido vencido y ha vuelto el equilibrio a la Fuerza. La Rebelión triunfa, y se establece un nuevo Senado, poco a poco.

Lo curioso es que esto pasa tremendamente a menudo en Internet, en la Tierra Media, en la Galaxia y en el Mundo Real… pero cuando nos lo cuentan en una película, no nos lo creemos.

Que la Fuerza os acompañe.

¿Se entiende por qué lo echo de menos y por qué lo… envidio?

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2 respuestas a Los Trolls, Anakin y el Lado Oscuro de la Fuerza

  1. Earendilion dijo:

    Muy, pero que muy bueno.

  2. Kaplan dijo:

    Grandioso.

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