Colonización

Este fin de semana hemos estado de camping en Oriñón, un pueblo costero de la zona oriental de Cantabria, entre Laredo y Castro. Un paraje encajonado entre montes de caliza y con unos imponentes acantilados en los que nidifica una colonia de buitres leonados a escasos metros del mar, que permite tanto el turismo de arena y sombrilla como el de bota y prismático. Y allí me he topado con una realidad conocida, pero que hasta que no se experimenta durante 48 horas no se aprecia su verdadera dimensión. La penetración del turismo del País Vasco en las regionies limítrofes como La Rioja, el norte de Burgos o mi querida Cantabria (iba a poner la zona oriental, pero esta lleva años rebasada).

No es una cuestión de mero disfrute de playas, montes o ciudades, que para eso están y que asegura una dimensión beneficiosa para la economía de la zona. Es un tema que está llegando a ser relativamente preocupante por la asimilación que se está llegando a producir en una serie de asuntos que están empezando a cabrear al personal. Para que se hagan una idea, el domingo por la mañana me acerqué a una tienda dispuesto a comprar el periódico (el que fuese, quería leer algo durante el desayuno, y de paso averiguar qué había pasado en el Tour o en los entrenamientos del Gran Premio de F1). ¿Y qué tenía disponible a más de 20 Km del límite entre comunidades autónomas? Pues o elegía El pueblo Vasco o Deia. Porque ni rastro de El diario montañés, quizás algo comprensible ya que era un camping situado en Cantabria. Pero, lo que es más preocupante, tampoco había ni El País ni El Mundo. Lo mismo que en la bolsa de la tienda apareciese un Kompra, con K mayúscula, y otros detalles que son una chorrada, pero que por acumulación producen un extrañamiento a quien no debiera sentirse extraño. Lo mismo que se vive en la costa Mediterránea con los alemanes, franceses o británicos, pero mucho más absurdo.

Y sí, puede ser algo anecdótico, pero después te acercas a Sonabia (y a cantidad de otros sitios) y empiezas a ver unas urbanizaciones de veraneo con una imagen externa que recuerda a las típicas edificaciones vascas, que pintan lo mismo que un hórreo en la sierra madrileña. Vas a Castro (y alrededores) y descubres el enorme problema existente con los servicios públicos, ya que tienen una población muy superior a la censada (varias decenas de miles de personas). ¿Y no resulta irónico que una de las zonas más húmedas de España haya cortes de agua cuando llega el estío?

Más asuntos que trascienden esta estación. Se quiere construir una línea férrea que llegue, al menos, hasta Castro para poder llevar a todos los curritos que la utilizan como ciudad dormitorio (lo que es una grandísima idea). Pero claro, ¿quién se hace cargo de su financiación? ¿Las administraciones que no reciben un duro porque justamente la mayor parte de sus usuarios tributan a otra Hacienda? Porque, sigiendo con los impuestos, tiene guasa que los pequeños negocios veraniegos que se montan a pie de playa en esta zona no tributan donde debieran, sino que lo hacen en el País Vasco por las ventajas fiscales que allí se ofrece a los residentes o a las empresas que difícilmente se establecerán en una región que no les ofrece lo mismo (tontos serían, como todos los empresarios que todavía no se han fugado). O de la soga que, si no se elimina, acabará estrangulando al Servicio Cántabro de Salud, que se ve atendiendo a clientes de otro Servicio Próximo en un número creciente sin que haya una contraprestación acorde. O de la elección que va a tener que hacer la consejería de educación, a la que muchos padres les están comenzando a exigir impartir euskera en los institutos de la zona oriental, porque se ven con que sus hijos, si estudian aquí, no van a tener mucho futuro profesional en el País Vasco.

Y esto, que en otros sitios que todos los españolitos tenemos en mente, se tomaría como una afrenta ignominiosa de imperialismo decimonónico, de invasión que intenta aniquilar los valores ancestrales de un pueblo, o de simple colonización cultural, no produce alarma social. Porque el gracioso hecho diferencial (nótese la sorna) de nuestra Comunidad está precisamente ahí, en mirar estas cosas con distancia y frialdad. Porque esto que he escrito, aparte de intencionadamente demagógico, ¿realmente es importante?

Voy a dejarles el siguiente vídeo del programa de la ETB «Vaya semanita» que resume con humor el tema.

Nota final: No sabía muy bien si escribir este hilo porque este tipo de temas me gusta discutirlos en la intimidad (aunque me conformo con hacerlo en castellano). El blog, como he dicho otras veces, va de lo que va (frikerío puro y duro) y ya suficiente polémica hay en los medios de comunicación con los que todos chocamos día a día como para traer ésta hasta aquí. Pero son muchos años escuchando sandeces de incontables sitios (con lo del Archivo de Salamanca y la manifestación estuve a un pelo de romper mi voluntario silencio) como para reprimirse al 100%.

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5 respuestas a Colonización

  1. perenquén dijo:

    Entiendo perfectamemente tu indignación. Y sí, yo también prefiero hablar de estos temas en la intimidad y sin calentarme pero ¡qué difícil!

    ¡Ánimo, campeón!

  2. nemes dijo:

    Aqui en Catalunya pasa un poco lo mismo, los idepes del buen rollo antiglobalizacion y antifascistas cuando dibujan sus mapas del error historico,politico y social que son los païssos catalans incluyen directamente a la Comunidad Valenciana y a las Baleares, lo que vendria a ser una autentica colonizacion fascista y no el pertenecer a España.

    Y entiendo el encabronamiento que te pillas con la situacion que nos relatas,no es pa menos…

  3. fonz dijo:

    Hombre, esto más que un tema de «imperialismo» yo lo veo como un tema de «ley de mercado». Si cambias País Vasco por Madrid y Santander por Toledo o Ávila te sale una ecuación parecida y eso que pienso que el término «nacionalismo madrileño» es absurdo y no existe. Lo jodido es que en Santander vayáis camino de convertiros en otro León; una región turístico hostelera donde cada año perdáis dos mil chavales universitarios y formados que se tiene que buscar la vida en el País Vasco.

    Ah, lo de los periódicos es la cruz de «provincias» con perdón, aquí en León es jodido encontrar El País los domingos si se te pegan las sábanas…

  4. Anonymous dijo:

    Buenas,

    sólo una puntualización por alusión. Llevo en castro unos 15 años, casí todos los fines de semana y vacaciones (soy de bilbao). y no digamos en sonabia, oriñon, islares y mioño, me muevo mucho por ahí.
    Tienes toda la razón de que es una monstruosidad la masificación de edificaciones, y el problema del agua que sufrimos todos.
    En mi opinión no es culpa de los vascos (en general), que demandan vivienda, sino de los ayuntamientos que dan licencias de construcción sin tener recursos para esa población… ¿qué hacen con todo lo que reciben de los constructores ? (legalmente, claro, lo que reciban bajo mano ya lo invertirán bien….) y con los impuestos de bienes inmuebles, y con las tasas de auga y alcantarillado ??
    Hasta hace poco cobraban 40 m3 de agua como fijo, usaras o no… cuando saben que la gran mayoria de casas son sólo de veraneo.
    No se, seguramente no entienda todo, pero parece una falta de previsión y aprovechamiento de recursos….

    y el tema de Kompra… si en el pais vasco viera un bar que se llamara la playuca, no me asombraría más que si viera uno que fuera Mohana Beach, o pizza hut, rock star. Es lo malo y lo bueno de lo que se llama ahora globalización….

    la verdad es que hay muchas cosas molestas, incluso para mi, de las actitudes de ‘los vascos’ (en general), Llevaría muhas lineas discutir sobre todo esto.

    Saludos,
    Alvaro.
    (sin ánimo de ofender)

  5. Nacho dijo:

    Ofender para nada, porque en lo que dices tienes toda la razón. Y en mucho de lo que prefieres callar seguramente también.

    El texto, como afirmo hacia el final, es deliberadamente demagógico y no entra en la otra parte de la ecuación que apuntas: los políticos que abundan en esta tierra, que ni tienen un modelo urbanístico que llevar a cabo ni previeron el futuro con el que ahora se encuentran. Pero ¿qué voy a decir del historial político de una región que ha tenido los gobiernos regionales y locales que ha tenido en los últimos treinta años (comenzando por Hormaechea)? ¿Y de unos votantes que hemos situado en ellos a la sarta de incompetentes que por aquí conocemos tan bien?

    Así que te agradezco la participación. Ahora la cosa queda mucho más cercana a la realidad.

    Un saludo

    Nacho

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