Este sábado, en compañía de mi santa que dispone de conexión a internet, me dio por mirar las estadísticas de visitas al blog. Uno de mis apartados favoritos es el dedicado a revelar las búsquedas en Google o Yahoo que terminan situando algunas ovejas en estos verdes pastos. Resulta curioso observar cómo hay gente que ya sabe lo que busca y escribe expresiones como Nacho blog cyberdark; otros se han aprendido de memoria el palabro ése (aburreovejas) con el que copo los puestos más altos de Google cada vez que se escribe; muchos aparecen después de invocar algún libro, cómic o película de actualidad que han tenido su pequeño hueco entre mis palabras; incluso hay lugar para fenómenos mediáticos extraños, como el acontecido durante el mes de marzo, con un anormal número de visitas provenientes de gente que buscaba información sobre The Blower`s Daugther, la canción de Damien Rice que todavía no sé muy bien por qué se titula así pero que sigue fascinando a aquéllos que la escuchan.
Y entre estas expresiones, el sábado me encontré una macabra e insospechada, que jamás habría esperado que estuviese enlazada con un lugar como éste. Un mentecato execrable había llegado hasta Reflexiones de un aburreovejas poniendo dos palabras que son fiel demostración de la elevada cantidad de capados emocionales que circulan por la red de redes: mutiladas follando. Cualquier reflexión que pueda hacer a raiz de esto sobra. Tanto el sentimiento que lleva a alguien a buscar este tipo de material como todo lo que rodea a aquél que dispone de él para distribuirlo están perfectamente retratados.
Como curiosidad, el origen del hilo que llevó a este elemento hasta aquí (y que en el futuro seguro que traerá a muchos más enfermos), está en la entrada referida al manga Santuario, donde escribí lo siguiente (hago un extracto para no aburrir al personal)
[…] Los tomos en los que están publicando la serie son de pura vergüenza ajena. Todas las páginas están mutiladas y les faltan un centímetro de viñeta por la parte superior y otro por el inferior. Supongo que el «precio» que hubo que pagar para que les entrase en los tomos. […][…]E Ikegami… en mi humilde opinión nunca ha rayado al mismo nivel de Mai, una historia que sigue siendo uno de los mejores mangas que han llegado a nuestro país (y que nadie ha reeditado), donde demostró que sabía hacer algo más que tíos hablando, armas ultradetalladas o mujeres exhuberantes follando con tíos cachas.[…]
Cosas veredes, amigo…
Bueno, Nacho, con tener 3 veces las palabras clave, seguro que más enfermos visitarán tus verdes prados. 😉
Ya echaba en falta tus reflexiones.
Acuérdate de cuando os pasaba las querys de Google para cyberdark… XD Ahora, PE, enb la tienda, me visitan mucho por «jovencitas».
Ains…
escalofriante…
Quizá el que buscaba aquello era el protagonista de «Crash» de Ballard….