Brotherhood

Brotherhood

Brotherhood

Llevaba un año sin dedicarle una entrada a una serie de televisión. No ha sido solo falta de tiempo; existen tantos blogs, y tan buenos, dedicados a ello que escribir sobre The Wire (llegué hace apenas un año a esta obra maestra), Fringe (el placer de ver girar y pasarse la tuerca), Torchwood (menudas siestas me echo con sus dos primeras temporadas), Being Human (buena, a pesar del vampiro hipermegamelodramático), Luther (grande Idris Elba), Breaking Bad (un dramón mayúsculo con un humor negro muy sutil), Mad Men, Game of Thrones, Californication, The Big Bang Theory… es… trivial.

No obstante de vez en cuando me descubren una serie que apenas suena, muchas veces porque tiene unos añitos y no se ha visto en España (lo que ocurrió, por ejemplo, con State of Play). También porque hay otras que, en su terreno, son mejores y no resiste la comparación; en el caso de esta que ahora comento, sin duda, Los Soprano y The Wire. Sin embargo… sin embargo está lo suficientemente bien hecha como para darle una oportunidad. Hablo de Brotherhood; la obra de un guionista, Blake Masters, que no consigue vender un proyecto y adapta un guión para cine al floreciente mercado televisivo. Concretamente en Showtime, por aquel entonces en plena ebullición (se emitió poco antes que la primera temporada de Dexter).

Brotherhood cuenta la historia de dos hermanos de ascendencia irlandesa, Michael y Tommy Caffee, en The Hill, un suburbio ficticio de Providence. Michael acaba de retornar después de pasar unos años oculto amenazado por un capo de la mafia local. Busca recuperar la posición que tenía en su familia… y en el bajo mundo del barrio. Mientras, Tommy se ha labrado una carrera política como líder de su comunidad que le ha aupado hasta el parlamento del estado. Toda la primera temporada teje el microcosmos que gira alrededor de estos dos astros: Michael y su mundo criminal/policial, y Tommy y su cenagoso entorno político del minúsculo estado de Rhode Island. Ambos escenarios chocan con más frecuencia de la esperada y afectan al tercer microcosmos de la serie: la familia.

Brotherhood

El reparto en la 2ª temporada

Hasta la irrupción de Michel, Tommy se había asentado como el patriarca de los Caffee, haciendo y deshaciendo bajo la atenta mirada de su madre, utilizando a su mujer, su hermana, su cuñado, sus subalternos… según necesidad. Ahora, de cara al público se inician los contratiempos típicos de tener un hermano con problemas con la ley (no importa que el César sea honrado, ha de parecerlo), acompañados de los que se han larvado estos años: la insatisfacción de su mujer florero, las peleas intestinas en el seno del partido demócrata, los chanchullos con la administración pública del capo irlandés Freddie Cork, la entrada en la adolescencia de su hija mayor,… Un retrato familiar muy equilibrado con el contrapunto de las tramas sociopolíticas y mafiosas.

Mientras, la segunda temporada (que acabo de terminar; me ha costado conseguir los subtítulos en castellano, bastante horribles por cierto) explora las consecuencias de lo que se ve en el impactante final de la primera por ámbitos más culebronescos (y alguna incongruencia que puede poner en riesgo la credibilidad de la serie). La familia pierde un poco la importancia que tenía como elemento aglutinador y motor de la historia, y se desaprovechan varios personajes, caso de Rose, la matriarca de los Caffee, con la que el equipo de guionistas no sabe qué hacer, o Declan, cuyo proceso autodestructivo pega más de un bandazo. Además, puntualmente, la conexión entre episodio y episodio es más floja; a veces cuesta comprender por qué ciertoshechos no tienen una consecuencia más evidente en la siguiente entrega. Lo que no quita para que mantenga un cierto nivel con capítulos imprescindibles como el séptimo, un día de elecciones contado desde las cañerías y las alcantarillas de la política local.

Jason Isaacs

Jason Isaacs

Es necesario destacar el trabajo de Jason Isaacs, encasillado en papeles de malo odioso (El Patriota, Harry Potter) o de secundario irrelevante (Armageddon, El ala oeste de la Casa Blanca), que se come la pantalla cada vez que hace aparición. Michael no es un papel fácil. Con su familia tiene una faceta más dulce y protectora a pesar de los (obvios) desplantes de su hermano. Por contra, en su relación con el bajo mundo tiene que mostrar fuerza, violencia… a la vez que una cierta afabilidad; no deja de ser «músculo», alguien prescindible que puede encontrarse en cualquier momento huyendo de nuevo… o bajo dos metros de tierra. Isaacs despliega una interpretación que aúna fuerza y contención, llena de matices, que muestra humanidad y que brilla cuando surgen sus explosiones de ira. Logra una composición potente aunque, también es cierto, como hermano tiene a un soso y marmóreo Jason Clarke que facilita su lucimiento.

A Isaacs se unen una serie de secundarios que mantienen un buen tono, caso de Fionnula Flanagan como Rose, la madre que se desvive por su familia; Annabeth Gish como la mujer de Tommy, una madre que se esconde en las drogas y en una relación adúltera para sobrellevar la vida gris y aburrida a la que se ha condenado; Kevin Chapman como Freddy Cork, el inmisericorde capo local;… Todos proporcionan, sobre todo, veracidad. No hay diálogos memorables, pero sí una enorme verosimilitud. No hay una gran historia detrás de cada temporada, pero sí una buena construcción detrás de las pequeñas historias que forman la tragedia vital de los Caffee. No hay una gran narración televisiva pero sí una cámara y un montaje ásperos que aciertan a subrayar los momentos fundamentales de la trama. Además casi tiene lo mejor de las series británicas: no se extiende más de lo necesario. 10 episodios en su primera temporada, 10 en su segunda y apenas 8 en la tercera (para esta necesito ánimos; sólo he conseguido los subtítulos en inglés).

Si alguien quiere probar, dudo que se sienta decepcionado. Brotherhood te pone ante un sólido drama familiar con toques de novela negra donde la ambición sólo queda supeditada al sentimiento de hermandad… según lo entiende cada personaje.

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5 respuestas a Brotherhood

  1. des_frankenstein dijo:

    Pues habrá que verla. Me encantan estas series poco conocidas. Gracias Nacho.

    Me permito recomendarte otra que igual ya has visto, también de mafia irlandesa y por desgracia inacabada… Pero creo que merece la pena

    The Black Donnellys

  2. Nacho dijo:

    Gracias por la sugerencia. Ya la he encargado a mi «proveedor» habitual.

    La recomendación que sigo haciendo sin tapujos (es una puta obra maestra) es «The State Of Play». Esta, simplemente, está bien 🙂 Por cierto, ambas series recomendadas por un viejo amigo de cyberdark: Nacho «Nasandi». Un crack.

  3. State of Play la vi en su dia, y si, es POM, como otras por cierto de la misma procedencia. La verdad es que comparto contigo cierta «adicción» a las series inglesas.

  4. Kaplan dijo:

    Lo de los subtítulos era esperable conociendo su procedencia. 🙂

  5. Nacho (otro) dijo:

    A ver si te puedo pasar los subtítulos de la 3ª. Creo que los tengo en castellano, pero no lo recuerdo bien, quizás alguno está en inglés.
    Y una última recomendación, que me he visto hará un par de meses, y está muy bien. Engrenages, una francesa que se está emitiendo en la BBC (titulada Spiral en la pérfida Albión). Mezcla de procedimental policíaco y judicial con un toquecito de corrupción política. Cortita, como mandan los cánones de las islas. 3 temporadas hasta el momento.
    Lo malo, que como son series que no se conocen por aquí, los subtítulos no están en castellano (al menos de momento). Así que toca verla en francés con subtítulos en inglés. Pero no es muy complicado de seguir en inglés, y es bastante recomendable. No es una obra maestra, pero al igual que Brotherhood, creo que merece la pena.
    http://thedabbler.co.uk/2011/04/review-spiral-bbc-four-engrenages/

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