Selección artificial

Los curiosos que se hayan pasado por el contador público del Aburreovejas habrán visto que la mayor parte de las visitas vía Google de los últimos meses provenían de la búsqueda “Señales de tráfico”. Internautas que terminaban en una entrada de los primeros meses del blog en la que había situado una imagen graciosa de esas que se reciben por correo electrónico y que narraba una historia utilizando unas cuantas señales de tráfico. Cortesía del algoritmo de búsqueda de Google que, después de varios meses, si alguien escribía señales de tráfico en el buscador de imágenes terminaba con sus huesos en esa entrada. Concretamente más de 30000 visitantes.

Era curioso observar cómo engordaban las estadísticas, hasta el punto que durante los meses de sequía entre febrero y junio de este año, en las que debían haber disminuido bastante, se mantenían en niveles absurdamente elevados. Con el cambio a WordPress el asunto se normalizó un poco, pero comienzos de Agosto las cosas retornaron a la misma senda. Dándole vueltas, me he dado cuen de que una chorrada como ésta consume una parte no trivial de la cuota de transferencia mensual que, por un lado, amablemente me cede Cyberdark (el antiguo aburreovejas), y, por otro, pago a mi servicio de hosting (el nuevo aburreovejas). Así que la he suspendido.

Es agradable observar cómo, de nuevo, se vuelve a seguir con normalidad a los que buscan en Google información sobre alguna novela de ciencia ficción, relatos en podcast, autores de todo tipo, la new wave o, por qué no, mutiladas follando. ¿Bloguear para servir?

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2 respuestas a Selección artificial

  1. A mi una vez se me ocurrió escribir en un post sexoborrachas y las visitas se quintuplicaron.

  2. Por cierto, Nacho, no se trata sólo de “recibir”, sino que también resulta interesante ver qué “influencias” han dado tus posts. Me explico: yo por ejemplo me he encontrado algunos de los míos publicados en otros lares (sin permiso, por supuesto) y no deja de ser curioso los sitios donde puede acabar un artículo. Así, uno que me hizo especial gracia es ver cómo el primer Correlaciones que hablaba sobre la doctrina de los ataques preventivos acababa en una publicación comunista cubana como ejemplo de lo malos que son los yankies. Fascinante…

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