El Soplao

Aprovechando este viernes de vacaciones (el lunes toca vuelta al tajo) me he ido con unos compañeros de trabajo a la cueva de El Soplao, un monumento kárstico espectacular situado en la zona occidental de Cantabria.

En vez de coger el pack habitual (visita a la parte más cercana a la entrada), nos hemos ido con el kit aventurero, que es bastante más caro (30 €) pero permite visitar una zona más alejada de la entrada, hasta aproximadamente unos 3 km. Una entrada que contiene algunas de las formaciones más preciosas de todo el sistema, con unas formaciones de excéntricas (estalactitas que crecen en todas las direcciones) que quitan la respiración, pero que al estar tan iluminada pierde el encanto de saber que estás penetrando en el interior de la montaña. Te equipan con casco, luminaria, botas impermeables y buzo y a caminar por senderos estrechos, techos bajos, barro abundante, alguna zona con agua,… Eso sí, de aventurero no tiene prácticamente nada. Apenas un par de puntos en los que tienes que agarrarte a una cuerda para subir un fuerte desnivel o agarrarte a las piedras para poder descender sin problemas.

Lo mejor ha venido cuando a los 3 km, en el punto de retorno, sentados en una colada de carbonato cálcico y bajo una estalactitas bandera majestuosas, hemos apagado todas las luces, dejado de hablar, casi de respirar y nos hemos entregado durante unos segundos a escuchar el sonido de la cueva. En ese momento he sentido el peso de las rocas encima de mi cabeza y, en una de esas asociaciones raras que en este blog no extrañan, me he acordado de la escabrosa Los Genocidas de Thomas M. Disch, cuyo segemento final ocurre en el interior de una caverna con sus personajes entregados a sacar sus más bajos instintos y luchando por la supervivencia.

No, no me han entrado ganas de coger una estalactita y ponerme a golpear a mis compañeros. Pero sí he comprobado que esta oscuridad natural absoluta impone. Mucho.

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3 respuestas a El Soplao

  1. picayos dijo:

    perfecto tu comentario. tanta lucecita quita encanto a la cueva. el próximo día que vuelvas por la zona vas a comer al rest. de Riclones y entonces se te encenderan las luces… de placer.

  2. Anonymous dijo:

    El “Soplao” se encuentra en la parte occidental de Cantabria no en la parte Oriental como aludes al principio de tu comentario.

    Un saludo.

  3. Nacho dijo:

    Ooops. Corregido. Gracias por indicarlo.

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