Hace un par de semanas vi Zeitgeist, un documental que creó bastante controversia en la red (soporte para el que fue creado) hace un año y que recomiendo desde ya a todo el que no lo conozca. No tanto por lo que cuenta, que también, como por la tremenda manipulación a la que nos somete y las reflexiones que propicia. Lejos de terminar tras el último fotograma o un par de horas después de su visionado, continúa en la cabeza de muy variadas maneras.
Dividido en tres partes, en su primera expone las semejanzas entre el cristianismo y las religiones anteriores. Incide en cómo durante los siglos en que tomó forma se apropió de toda una serie de historias, ritos, representaciones, tradiciones… que forjaron la visión mítica sobre la figura de Jesús y la auparon como la religión predominante en Europa y gran parte del mundo durante los últimos dos milenios.
A finales de los años 80 Dan Simmons convulsionó la ciencia ficción con Hyperion, una revisión de muchos de los iconos fundamentales del género a través de una serie de cuentos que mezclaban todo tipo de temáticas y estilos: desde el terror existencial hasta la novela hard boiled, pasando por las historias bélicas, el cyberpunk o la indagación histórica. Demostró que con mimbres manidos y una miaja de talento todavía se pueden construir espléndidas narraciones. Algo que, creo, mantiene su continuación: La caída de Hyperion.
Nota: Antes de seguir con la lectura de esta entrada, conviene pasarse por esta otra: «
Hemos comenzado el otoño hace un par de semanas y desde la Tertulia Fantástica de Santander ya estamos preparando la tradicional cena de Navidad. Después del pequeño fiasco del año pasado, con parte de responsabilidad en nuestro tejado porque ni elejimos el lugar adecuado ni lo preparamos como en años anteriores, esta vez queremos que todo el mundo quede satisfecho: nos vamos a un local donde estaremos solos para degustar un fenomenal lechazo. No habrá prisas con la sobremesa y además del tradicional intercambio de libros disfrutaremos del copeteo bajo techo mientras echamos unos duelos al Guitar Hero, un Bang o lo que se tercie. La compañía está asegurada: los miembros de la tertulia y los aficionados que nos visitarán desde Bilbao, Vitoria, Asturias, Madrid, Almería… El año pasado nos juntamos más de 40 comensales. A ver cuántos conseguimos reunir éste.
Desde hace un par de semanas le estoy dando vueltas a la idea de comprarme uno de esos netbooks; un portatil pequeñito de menos de un kilo, con una pantalla de menos de 10′ que reemplace a mi macbook para ciertas funciones para las que, la verdad, no es tan necesario. Quiero «dignificar» su trabajo y estoy un poco cansado de cargar con sus dos kilos y pico todos los días para hacer labores para las que no es tan necesario (proyectar vídeos, consultar el correo electrónico, redactar documentos de unos párrafos, leer PDFs…). De paso me lo podré llevar tranquilamente a algún viajecillo y así seguir conectado o ver alguna peli o serie de televisión, que la pantalla del IPOD es demasiado pequeña para los subtítulos.
MEJOR NOVELA
MEJOR REVISTA
















