Conclusiones

Para terminar esta serie de entradas me gustaría hacer una breve (y un tanto triunfal) valoración sobre los resultados de la Septentrión.

Si analizamos la repercusión mediática lograda, en Santander seguimos cariacotencidos por la atención recibida, tanto de los medios escritos como radiofónicos de la región. Un éxito debido a la implicación del enlace con la prensa de la Obra Social de Caja Cantabria, Sandra Bedia, que nos abrió sus puertas de par en par.

Si miramos la asistencia, los números son positivos. En entradas anteriores he ido poniendo el número de personas que conseguimos reunir. Y siendo el lugar que es, un fin de semana sin puente, con un tiempo horrible, con un acto literario puro sin trampa ni cartón,… como me han dicho más abajo, debemos estar satisfechos.

¿Se habló de asuntos importantes más allá de las típicas conversaciones veniales que se suelen dar en las tertulias? Aquí le corresponde a cada uno de los asistente determinar si el evento fue productivo. En mi caso hay un tema al que venía dando vueltas desde varios meses atrás y que gracias al diálogo con un buen amigo cristaliza quince días después. Es decir, mañana (estén atento al blog más soporífero). Y para el futuro hay un par de asuntos fraguándose, de esos que no se pueden decir y que me hacen pensar que a parte del buen ambiente, las charlas, las risas,… ha habido algo (no mucho) más.

Y desde un punto de vista meramente local, a nosotros nos ha servido de mucho. La Septentrión era una prueba de fuego para saber si la TerSa se quedaba únicamente como tertulia que se reúne una vez el mes para tomar unas cervezas, hablar de sus cosas y desaparecer hasta la próxima, o se enfrentaba a algún proyecto de entidad. Y aunque ha habido fallos, hay ganas de hacer más cosas. Ya veremos qué.

Por todo esto, y mucho más que queda en el tintero, quería agradecer:

  • A la obra Social de Caja Cantabria, y muy especialmente a Juan Muñiz, Isabel Lozano, Sandra Bedia y Samir, toda la ayuda prestada.
  • A los autores y moderadores del encuentro literario su participación y la energía que irradiaron durante más de dos horas y media. El público disfrutó de lo lindo.
  • A todos los asistentes que se acercaron a compartir un par de días con nosotros. Con un público tan receptivo y generoso nuestra tarea fue mucho más llevadera.
  • A los miembros de la tertulia, su implicación y trabajo.

Por último, quería hacer una reflexión a vuelapluma. El mundo del cómic, que supone, en parte, en esto de organizar eventos un modelo a seguir, nos saca a la literatura fantástica mucha ventaja. A parte de los grandes salones que se celebran en Madrid y Barcelona hay toda una serie de encuentros que se desarrollan por toda la geografía española (La Coruña, Avilés, Alicante, Gecho,…) que ofrecen actividades muy diversas. Y, en algunos casos, no tienen nada que envidiar a los dos «grandes» (de hecho en ciertos aspectos los superan).

En el ambiente de la literatura fantástica, que es más pequeño y modesto que el del cómic, tenemos dos referentes: la HispaCon y la AsturCon. Pero después… apenas se hace nada más (lástima haber coincidido con la Trobada de Mataró). Y montar algo como lo que hemos hecho aquí, tal y como hemos comprobado, no resulta tan complicado como podíamos prever. Ahora a ver qué se puede preparar para la próxima que mejore lo presente. Por nosotros no va a quedar.

Publicado en Septentrión 2006 | Etiquetado , , | 4 comentarios

Actividades complementarias (II)

Ya va siendo hora de cerrar este ciclo de entradas autocomplacientes sobre la Septentrión. Pero antes quería recomendar el juego que sacó de su bolso de viaje Santiago Eximeno y que concitó la atención de una decena de participantes la noche del sábado: Lunch Money. Otro juego de esos que agradan a las mentes políticamente correctas por su potencia a la hora de educar en valores y formar buenos ciudadanos.

Los jugadores representan a un grupo de niñas pequeñas deseosas de hacerse con el dinero de la comida de sus compañeras. Para ello utilizan tácticas violentas que van desde los simples pescozones hasta las patadas en el bajovientre, pasando por todo tipo golpes con tuberías o cadenas, dolorosos puñetazos, llaves,…

Cada niña parte con quince puntos de vida y una serie de cartas entre las que se encuentran cartas de ataque, de defensa, de recuperar vida, acciones especiales,… y tiene que vérselas con el resto de niñas en un combate que remite al mítico Royal Rumble de Pressing Catch. Un todos contra todos en el que los ataques pueden ser solitarios o en pandilla y se premia el ensañamiento. Situación que experimenté en mis carnes cuando en una sola ronda fui recibiendo las bofetadas de mis «compañeros», que me sacaron del juego antes de tener oportunidad de revolverme contra ellos. Al menos no me humillaron y me dejaron salir corriendo a lamerme las heridas.

Y… también hubo Falling. Aunque esta vez Eximeno estuvo auxiliado por los croupiers que ha formado. En esta foto se puede ver la versión pirata de la baraja controlada por Fernando Ángel Moreno durante la tertulia en el Naroba. Como todo buen profesional, se arremangó bien las mangas. Y se lo pasaron…

Publicado en Juegos, Septentrión 2006 | Etiquetado , , , , | 2 comentarios

Actividades complementarias (I)

Entre las actividades complementarias de la Septentrión, la que más ilusión nos hacía a los miembros de la organización era el paso de la bahía de Santander en una de las tradicionales «pedreñeras»; el servicio de lanchas que une los extremos de la bahía y que permite atravesarla en menos de un cuarto de hora. No sólo porque resulta novedoso y a los de secano siempre les gusta el contacto con un elemento nuevo. Ofrece unas vistas de Santander preciosas de esas que sólo se ven en las postales, con la posibilidad añadida de dar un paseo a pie de playa. La excusa: ir a comer a Somo.

Sin embargo algo le debimos hacer al dios de la lluvia o a su intermediario, el hombre del tiempo, que convirtió una experiencia potencialmente gratificante en un festival de pertinaz lluvia, con el agravante de que no se veía a cien metros y la mar estaba como un plato. Vamos, que ni había vistas ni olas que amenizasen la travesía.

Aun así, como se puede ver en las siguientes fotos, en previsión de lo que pudiera ocurrir, el sector madrileño y parte del astur (entre otros, que estoy viendo ahí a Ricardo Manzanaro, miembro de la Tertulia de Bilbao) tomaron posiciones en el centro de la lancha. El agua es muy traicionera y habían corrido oscuras historias sobre embarcaciones naufragadas en circunstancias poco claras, tanto en la bahía de Santander como en otros lugares donde existen servicios similares. Menos mal que los locales estaban ahí para insuflar ánimos (todos menos un servidor, que se quedó en tierra por aquello de que tenía que hacer de transportista para uno de los compañeros de la tertulia).

Del tiempo no somos responsables, pero sí del «ligero» fallo con el horario del servicio. Toda la semana hay lanchas cada media hora, pero, y esto lo descubrimos demasiado tarde, justo cuando llega la tarde del sábado sólo hay un viaje a la hora. Así que nuestros invitados tuvieron que esperar durante más de cuarenta minutos bajo un insistente aguacero y un ligero aire. Menos mal que en el viaje de vuelta hubo un poco de movimiento al estar cambiando la marea y con la bonanza de la tertulia, la cena y la posterior fiesta todo quedó en un llevadero traspiés.

Como guinda del pastel podemos decir que el domingo 12, el día en el que todo el mundo volvía para casita, el clima comenzó a mejorar y durante la semana siguiente (que se extiende al menos hasta hoy, sin perspectivas de cambio) nos hemos tirado con un tiempo esplendoroso, con varios días con el termómetro a rozado los 20 grados. Cosas del viento sur.

Publicado en Septentrión 2006 | Etiquetado , , , , , | 6 comentarios

Septentrión: Tarde de tertulia, noche de farra

El sábado 11 de Marzo a las 19:30 estaba previsto el segundo momento álgido de la Septentrión: la tertulia en el Naroba. Para los que lo desconozcan, que supongo serán mayoría, el Naroba es nuestro lugar habitual de reunión; una acogedora cervecería, relativamente tranquila, en la que se puede degustar un adecuado arsenal de cervezas mientras pasas las horas charlando, jugando a los dados o echando unas cartas. Lo habitual.

La llegada fue escalonada y, para nuestra sorpresa, nos encontramos el local relativamente concurrido para lo que suele ser un sábado a esa hora. Considerando que a cenar éramos 48 personas, y que se acercaron varias personas más, nos juntamos más de 50 aficionados. Encontrar una mesa para tanta gente era una tarea abocada al fracaso, así que nos distribuimos como pudimos. Algunos en las mesas de la planta superior que el equipo Astur había ocupado hábilmente durante el desembarco, otros en el piso de abajo charlando animadamente de pie en diversos grupos, unos cuántos en una mesa ligeramente apartada iniciándose en la caída libre del Falling bajo la batuta del páter Fernando Ángel.

Como hecho más curioso, por imprevisto, se hace obligado recordar la presencia de Miguel Gutiérrez, que lleva muchos (pero muchos) años editando Sferoj, una publicación de ciencia ficción en esperanto. Al principio me quedé completamente desconcertado por lo que estaba viendo ante mis ojos: no tenía ni la más remota idea de que algo así se estaba haciendo y mucho menos por alguien que vive en mi misma comunidad. Pero cuando después sacó los libritos que ha publicado, muy majetes, y empecé a ver entre nombres desconocidos otros como Asimov, Clarke, Varley o Ángel Torres Quesada… descubrí una realidad completamente nueva que se basa en la utópica visión de ver un mundo comunicado a través de una única lengua. A ver si se pasa por la tertulia otro día en el que haya menos ajetreo para hablar.

A las 22:15 nos acercamos hasta el Equilibrio, un amplio restaurante de las proximidades en el que teníamos reservadas cuatro mesas. Como el resto de locales de avituallamiento concertados durante la Septentrión, no era el más indicado para probar las bondades de la cocina cántabra. Sin embargo en este caso, por un precio módico (la cena 20 €), se pudo comer unos platos más que decentes en un lugar amplio y agradable. El objetivo era estar la mayor cantidad de tiempo posible juntos y no cebarnos con los bolsillos menos pudientes. Creo que al menos eso lo conseguimos.

Y sobre las 1:00 llegamos al Silos/Temple/Antigua Bola de Oro/ Como se llame, el local que nos iba a acoger hasta las 4:30 y en el que teníamos preparada la gran sorpresa. Marisa Gutiérrez, a partir de múltiples fotos, había montado una presentación de media hora con imágenes de convenciones pasadas (HispaCones, AsturCones, TerSas, fiestorros en Vitoria,…) mezclados con carteles de películas. Gracias a las negociaciones de Lessa pudimos proyectarla mediante un cañón y las múltiples televisiones repartidas por todo el local. Fue bonito eso de ver a la gente acumularse frente a la pantalla mientras miraba, reía, jaleaba o suspiraba recordando tantos buenos momentos, vividos juntos o no. No tengo ni idea lo que pensarían las personas que había ajenos al espectáculo, sobre todo cuando casi al final apareció el vídeo de la AsturCon de 2004, con sus numeritos pecaminosos con las espadas. Pero después del aplauso con el que fue aclamado (a la izquierda he puesto la foto), no hay duda que gustó a las más de cuarenta personas que lo estábamos observando. Mucho. Aunque se te hace raro estar en la barra pidiendo algo, mirar a una tele y verte bailando en un pub gijonés el pasado verano.

Y después… esparcimiento por el local, el mismo en el que nos habíamos refugiado tras la última cena navideña y al que, sin duda, volveremos en próximas ocasiones. Unos cuantos se dedicaron a jugar al billar, otros se decantaron por la máquina de dardos, la gran mayoría se aplicaron, entre copa y copa, en el noble arte de la conversación,… y unos pocos se pusieron a jugar a las cartas. Esta vez a otro juego del que hablaré en una próxima entrada, de esos que lleva en el bolso ese vector infeccioso llamado Santiago Eximeno y que aquí consiguió otro hito.

Y así, entre charlas, diversión, estupefacción (¡Horror! El musical de Buffy sonando y proyectándose en el local), mucho cansancio (algunos se metieron la cafeína en vena para poder despertar del sopor), juramentos de Linterna Verde, múltiples fotos, recuerdos de libros y películas, si es mejor Nunca me abandones que La mujer del viajero en el tiempo, chanzas de múltiple pelaje, despedidas a los que se iban retirando, hacer de GPS para los que no sabían llegar hasta su alojamiento,… nos dieron las 430 y recogimos. Un servidor, animal diurno, se quedó con ganas de más. Y no fui el único. Pero la mayoría estaban extenuados y al día siguiente tenían que retornar a sus hogares.

Ahora que estoy recopilando las fotos para montar un DVD que servirá de memoria gráfica del fin de semana, me entretengo mirando las múltiples fotos que ya están en mi disco duro y veo caras de satisfacción. El mejor pago que hemos recibido los miembros de la organización.

Publicado en Septentrión 2006, TerSa | Etiquetado , , , , , , | 1 comentario

La próxima AsturCon

Poco a poco cobran forma los planes para la próxima AsturCon. Un evento que tiene lugar durante el primer fin de semana de La Semana Negra y que se ha convertido en un lugar de paso para los aficionados a la literatura fantástica más inquietos dispuestos a recorrer unos cuantos kilómetros para encontrarse con sus autores favoritos, otros aficionados, la gastronomía asturiana, viejos amigos, una ciudad acogedora,…

Entrando por la directa, se puede decir lo siguiente. Al taller de pintura de figuritas del año pasado le seguirá en esta edición un taller creativo radicalmente opuesto. Iván Olmedo, escritor incipiente que gusta de cultivar los cuentos ultracortos, va a impartir un taller de micro relatos. Un género en auge debido a las posibilidades divulgativas de internet y que, aunque acostumbra a fundamentar su efectividad en la idea, el ingenio y la sorpresa, tiene otros elementos que se suelen descuidar por su brevedad como la voz narrativa. Estoy convencido que el señor Odemlo se las arreglará para ayudar a que los participantes pulan sus estiletes.

Asimismo, como viene siendo habitual, allí se van a dar cita la mayoría de escritores españoles que han publicado novelas desde la anterior AsturCon. Se podrá saludar, escuchar y departir con los habituales Rafael Marín, Elia Barceló, Juan Miguel Aguilera, Javier Negrete o el propio Rodolfo Martínez, a los que seguro se unirán José Antonio Cotrina, Eduardo Vaquerizo o Carlos Castrosín.

Sobre autores extranjeros la cosa está menos avanzada, pero ya hay un nombre confirmado: Richard Morgan. Autor de Carbono alterado, una novela diabólicamente absorbente, y que próximamente verá publicado en Gigamesh Market Forces. Además en Mayo Panini publica un tomo con la serie limitada de La Viuda Negra que ha realizado para Marvel con dibujos de Bill Sienkiewicz. Para los lectores menos versados en la lengua de la pérfida Albios se hace necesario recordar que Morgan estuvo trabajando en Madrid dando clases de inglés y que está casado con una española. Blanco, sale de la vaca, se vende en bricks y se bebe en vaso o en taza.

También se está desarrollando en estos momentos la recogida de relatos del segundo premio Avalon de relato, que termina su plazo el día 30 de Abril.

En esta ocasión un servidor se pasará por allí no sólo para disfrutar como aficionado de a pie. Soy jurado del premio Xatafi-Cyberdark y durante la Espicha un enviado del colectivo Xatafi leerá el fallo. Hay que apechugar con lo que elijamos. Desde luego el nivel en alguna categoría, como en novela extranjera, está por las nubes. El año pasado se ha publicado mejor literatura fantástica que casi nunca.

El cartel, siguiendo al de Corominas del año pasado, es una ilustración de Juan Miguel Aguilera. Espectacular.

Nota: Va a ser divertido ver cómo la delegación cántabra irrumpe en la Espicha con sus camisetas de la tertulia de todos los colores. Y es que aquí nos hemos tomado con más interés que nadie el día del orgullo friki.

Publicado en AsturCon, Septentrión 2006 | Etiquetado , , | 14 comentarios

Septentrión: Tarde de presentaciones

El viernes por la tarde, a las 1930, tuvimos el «Encuentro literario con la literatura fantástica» que en El Diario Montañés vinieron a llamar «Un encuentro mágico«. Media hora antes, acompañado por Juanma Santiago, Santiago Eximeno y Fernando Ángel Moreno recién llegados de Madrid, me presenté en el Centro Cultural Caja Cantabria. Como nos habían comunicado, en previsión a que llenásemos la sala (para unas ochenta o noventa personas), nos dejaron un aula diáfana con una capacidad mucho mayor.

Por allí estaban varios miembros de la tertulia (Marc, Juan, Lessa,…) tratando con el cañón de proyección, repartiendo los primeros trípticos en las mesas, recibiendo a los invitados,… Es una sensación extraña porque, ajeno a cosas del trabajo, es el primer embolado de estos en el que me he metido y hay mucho trabajo e ilusión detrás como para que por un pinchazo, un retraso imprevisto, una contingencia de última hora,… un escritor se retrase. O se vaya la luz, o te encuentres con que la sala está ocupada, o que no hay proyector,… Detalles imposibles de controlar y que, cenizo que es uno, se te pasan por la cabeza.

Sin embargo tus compañeros demuestran una vez más su diligencia, la gente va llegando, aparecen Alejo, la gente de Asturias con la sonrisa en el rostro, Natalia, la peña de la TerBi,… y el público casual que viene a ver de qué va esto.

Con varios minutos de retraso Vicente Gutiérrez, miembro de nuestra tertulia, presentó el acto y dio paso a Juanma Santiago y Rodolfo Martínez, que utilizaron la reciente publicación de su colección Callejones sin salida para hacer un repaso a su carrera como escritor de ciencia ficción a través de sus cuentos; una lúcida forma de enfocar la charla que permitió introducirnos en las claves de su obra aportando abundante información. Como curiosidad el criterio con el que se ha abordado la recopilación no es un cuentos completos, que es lo que le gusta al lector completista, sino una selección de la que se han eliminado muestras primerizas de una calidad ínfima.

Durante el diálogo fueron apareciendo las múltiples influencias en la obra de Rodolfo, desde Asimov a Lewis Carroll, pasando por los cuentos de La taberna del ciervo blanco de Clarke, fundamentales para entender de dónde vienen los cuentos englobados en «Horizonte de sucesos»; su condición de autor surgido del mundo aficionado y sus colaboraciones con múltiples fanzines a lo largo de los años ochenta y noventa; el motivo por el cual el libro se titula así: sus protagonistas casi siempre se encuentran bloqueados ante un callejón sin salida del que tienen que salir ;… Una presentación ágil y desenvuelta en el que se notaron las sobradas tablas de ambos.

Después de cinco minutos de pausa, hueco justito para que algunos saliesen fuera a echarse un cigarrito (para la próxima dejaremos más tiempo), entraron en escena el chico de la camisa de color, Marc R. Soto, y José Antonio Cotrina. Su objetivo presentar La casa de la Colina Negra. Y aunque su experiencia era (y es), de todas todas, mucho menor que la de sus compañeros, consiguieron mantener la atención en todo lo alto a base de ir desmenuzando con salero lo que se puede encontrar en el interior de la novela y, por extensión, en la obra de José Antonio. Haciendo un breve apunte, uno de los asuntos más ilustrativos tratados fue el paralelismo establecido entre la carrera del autor y lo que viven sus personajes.

Cuando a finales de la década de los noventa, tras varios años de sequía, se puso de nuevo con la escritura, desarrolló una serie historias en las que una persona normal alejado del mundo mágico entraba en contacto con una realidad ajena a él en la que se sumergía a lo grande: un billete de tren a una ciudad que no existe, un compact en el que Elvis canta después de muerto,… De ahí relatos como «Destino Soberbia» (el primero), «Lilith, el juicio de la Gorgona y la sonrisa de Salgari» o «Entre líneas». Un reflejo de su situación al encontrarse ante un mundo nuevo y mágico: el de la narración. Después, cuando ya había recuperado el hábito y se encontraba otra vez dentro, sus protagonistas comenzaron a ser personajes que vivían en contacto habitual con ese mundo y lo sorprendente y misterioso ya formaba parte de su vida. Como la escritura misma.

Como curiosidad, durante ambas presentaciones fueron pasando por el proyector una serie de imágenes con las portadas de todos los libros publicados por Rodolfo y José Antonio, realizadas por Marc R. Soto con un programa mucho más atractivo que el habitual PowerPoint. Una manera de ofrecerle al asistente un pequeño apoyo para la vista mientras escucha.

A eso de las 2110, después de un interludio más largo, subieron a escena Rodolfo Martínez y Sergio Iglesias para presentar las actividades organizadas por el Colectivo Avalon, haciendo hincapié en las AsturCones y presentando la de 2006, de la que hablaré en una próxima entrada. Desde luego, para una tertulia recién nacida como la nuestra, suponen un modelo a seguir en cuanto a constancia, regularidad (joder, se reúnen todas las semanas), y capacidad de afrontar empresas de envergadura.

Y finalmente, sobre las 2125, llegaron los Men in Black, digo los chicos de Paura, para hablar de la razón de ser de una antología que no sólo se ha afianzado sino que va camino de recibir un centenar de relatos para la tercera edición, ahora mismo en proceso de selección. De todo lo tratado me quedo, sin duda, con la idea que figuraba a modo de declaración de intenciones en la presentación del primer volumen y que, me da, es el motor del terror contemporáneo.

Una vez que el ser humano ha comentido a lo largo del siglo XX todas las barbaridades habidas y por haber, los monstruos que nos aterran no son las momias, los hombres lobo o los vampiros, sino nosotros mismos (genial Rodolfo cuando dijo que después de asesinar a seis millones de judíos, cómo va a dar más miedo un tío que va por ahí chupándole la sangre a cuatro individuos mal contados). Nuestras parejas, nuestros vecinos, nuestras familias, nuestros compañeros de trabajo,… cualquiera de ellos puede ser una puerta al horror y es ahí donde el escritor de terror tiene que beber para asombrar e intentar que el lector tenga un escalofrío. Aunque después no lo consiga y acaben siendo fantasías oscuras.

Poco después de las 22:00 se cerró del todo el encuentro y mientras la gente departía entre las sillas, los participantes se sacaron la foto de familia.

De izquierda a derecha: Fernando Ángel Moreno, Santiago Eximeno, José Antonio Cotrina, Marc R. Soto (desde luego, necesita unas lecciones de protocolo), Rodolfo Martínez, Juanma Santiago y Sergio Iglesias (estos dos últimos más relajados en lo que a atuendo se refiere).

Ahora toca el punto clave: qué asistencia tuvimos. Los miembros de la tertulia estamos haciendo una valoración general de las jornadas que está yendo más allá de darnos palmaditas en la espalda. Hay mucho que mejorar por delante y, también, ganas de repetir otro año. Pero hablaba de números.

A eso de las 20:00 horas hice un recuento de los que había en la sala y salieron 72 personas. Dentro del entorno fandom, que es en el que se valoran estas cosas, no está mal. Pero para la promoción que habíamos hecho reflejada en las entradas anteriores y los múltiples carteles (centenar y medio) y trípticos (más de 450) repartidos por la región, me sabe a poco. Porque quitando gente apuntada para esa noche, nos deja con unas cuarenta personas ajenas al fandom. Entre los que hay que contar algunos familiares y conocidos nuestros

Cierto es que a esa hora faltaban varios apuntados a la reunión de tertulias que llegaron más tarde (o el día siguiente), y que hacía un día horrible de narices (anticipo de lo vivido el sábado), de esos que anima a quedarse en casa con un tazón de palomitas y una buena peli en el DVD. Sin embargo… podríamos haber tenido un poco más de concurrencia, ¡leñe!

Publicado en Septentrión 2006 | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , | 3 comentarios

Secuelas

Hoy por la tarde tenemos en la red las primeras secuelas de la Septentrión, en forma de vídeo de Santiago Eximeno realizando un tutorial del Falling

y José Antonio Cotrina, Marc R. Soto y Santiago Eximeno explicando las diferencias entre los subgéneros del fantástico mediante mejillones gigantes. Tal que así

Supongamos una obra literaria acerca de… mejillones gigantes. Según su argumento se podría englobar en uno de estos géneros: fantasía, ciencia ficción o terror (luego veremos que también puede ser space opera, steampunk, cyberpunk…)

1) LOS MEJILLONES GIGANTES viven pacíficamente en el mar. Han constituido una sociedad con reglas más o menos definidas y se relacionan con otras especies gigantes: FANTASIA

Ejemplo:
«En el fondo del mar vive una colonia de mejillones gigantes. Por supuesto, todos los mejillones gigantes están conectados y mantienen buenas relaciones con las casas encantadas, hasta tal punto que cuando una de esas casas se ve en peligro invoca un mejillón gigante en su piscina» (José Antonio Cotrina)

Publicado en Juegos, Septentrión 2006 | Etiquetado , | Comentarios desactivados en Secuelas

Septentrión: Mañana de medios

Estoy de parada en casa a la espera de que comiencen a llegar los invitados y aficionados que todavía no están en Santander. Con los típicos nervios de quien espera en el altar a que se presente la novia y todo salga como está planificado. Con las uñas a la altura de las nudillos, comento un poco cómo ha ido la cosa hoy por la mañana.

A las 1030 hemos estado en Tele Cabarga, en el programa Tal cual, un magazine matutino bastante convencional y que basa su éxito (local) en el talento y los peculiares modos de su presentador, Jesús Mazón. Como antes de entrar en antena es necesario eliminar los brillos, nuestros queridos autores han pasado por la sala de maquillaje, tal y como atestigua la siguiente foto.

Después, hemos pasado el plató, les han sentado en un sofá y tras unos minutos Jesús se ha acercado a ellos para iniciar una entrevista. Marc y Cotri, después de la sesión del día anterior, se sabían su papel de carrerilla y ha salido de un tirón. Quizás quedaba un poco forzado tenerles allí con sus libros entre las manos, pero… Joer. ¡Es la tele!

A eso de las 1130, cuando íbamos camino del desayuno, me llamó Nacho Miramón, de Radio Nacional, para hacerme una entrevista que ha salido durante la desconexión territorial de las 1300 horas. Nunca me habían grabado y por eso ha sido una experiencia más extraña de lo que debiera. Menos mal que delante mío tenía un profesional que se preocuaba por que te sintieses cómodo. La charla fue de poco más de un cuarto de hora pero se ha visto reducida a unos ocho minutos, que es lo que se podía emitir por antena. Por el camino las preguntas habituales (quiénes somos, qué vamos a hacer, quién viene,…) y otras que tienen su intríngulis, como qué es eso de la literatura fantástica. Menos mal que ésta ya me la sabía. El resto espero que me lo envíen en un CD para ponerlo por aquí y me tiréis tomates. Porque a toro pasado he dicho alguna cosilla más que reprobable.

Por último, a las 1330 hemos estado en Radio Santander (La Ser) en la que las cosas se han torcido un poco… porque aunque teníamos la entrevista concertada a alguien se le había pasado introducirnos en la planilla. Al final han sido poco más de cinco minutos que al menos han servido para salir también en esa emisora.

Ahora a planchar la camisa, sacar al perro, esperar que todos lleguen a tiempo,… y que haya un cable VGA con el proyector del Centro Cultural. Por cierto. Nos dejan un aula mayor que la que teníamos prevista. A ver si hay suerte y este trabajo de difusión ha servido de algo. Hoy hemos salido en los dos diarios que se publican en Cantabria. Nos ilusiona el título que le han puesto en El Diario Montañés

Un encuentro mágico

Amén.

Nota: Lo de las notas de agencia es para darle de comer a parte. Otro día.

Publicado en Septentrión 2006 | Etiquetado , , , , , , , , , , | 3 comentarios

Septentrión: Estamos en marcha

Hoy por la mañana hemos echado a andar definitivamente con todo el royo éste de la Septentrión. Después de muchas semanas de planificar y preparar las pequeñas cosas que vamos a desarrollar a lo largo del fin de semana, llegó el momento de dar el callo. Y hemos recibido el bautismo con una rueda de prensa convocada por la Obra Social de Caja Cantabria en la que han participado Carmen Pila (Lessa), Marc R. Soto y José Antonio Cotrina. Por allí estaba también Jean Mallart, dispuesto a dar apoyo moral.

Me gustaría decir lo contrario, pero la atención informativa después de los atentados y otros asuntos domésticos estaba en otros sitios y no han venido demasiados medios. Tres fotógrafos (mañana atentos a los periódicos) y cuatro o cinco redactores: El Diario Montañés, Alerta, dos agencias (entre ellas EFE) y uno desconocido. Nada de radios ni televisiones (aunque es posible que mañana se pasen).

Ha empezado Lessa haciendo una presentación del fenómeno de las tertulias sobre literatura fantástica en España, el funcionamiento de la nuestra y de dónde surge la reunión de tertulias. Marc ha presentado a los tres autores que van a participar en el encuentro literario y la antología de terror Paura y por último Cotrina ha hablado de su obra La casa de la colina negra.

Ha sido una presentación ágil y cortita. En total unos veinte minutos. Una de las redactoras ha hecho varias preguntas interesantes, que después se han repetido a lo largo de la mañana: el estado de la literatura fantástica en España, si es fácil publicar este tipo de género,… Y carpetazo.

Posteriormente nos hemos acercado a Radio Camargo donde, a las doce, han entrevistado a Marc y José Antonio.

Cuando hemos salido de allí los he dejado camino de Onda Cero donde sobre las 1315 les entrevistaba Hugo Lebaniegos, que tiene una audiencia respetable de varias decenas de miles de cántabros. Un servidor se tenía que ir a currar, que había que dar tres clases por la tarde.

Mañana por la mañana toca Tele Cabarga y alguna radio más. Y por la tarde, recibimiento de foráneos y acto estrella. Si puedo les contaré por aquí qué tal nos va.

Nota: Las fotos están sacadas con la PDA, que tiene una cámara cutrecilla en plan teléfono móvil de hace año y pico.

Publicado en Septentrión 2006 | Etiquetado , , , , , , , , , | 3 comentarios