
El hombre divergente
Eduardo Ledantes es un empleado de correos que atraviesa dos crisis. La primera, bastante cotidiana, afecta a su matrimonio. La segunda no. Vive un episodio de lo que denomina divergencias: lapsos de diversa longitud en los que vive otras vidas, experimenta otros sentimientos, que llegan sin aviso previo y que no padecía desde su infancia. El hombre divergente recoge este momento de su vida y varias de las divergencias, una serie de narraciones seleccionadas entre lo mejor que ha escrito hasta la fecha su autor, Marc R. Soto. Por ejemplo la primera de todas ellas es «Gatomaquia», publicada hace tres años en la desaparecida revista Galaxia y finalista de la primera edición del premio Xatafi-Cyberdark.
El relato toma la forma de una confesión en la que su protagonista cuenta la manera en que entró un gato en su vida y cómo fue el catalizador de una crisis con su pareja, una clave argumental que, no por casualidad, se repite en varias de las historias. En él se vislumbran varias de las señas de identidad que Soto ha dejado plasmadas en su obra; un lugar narrativo sustentado sobre cimientos sólidos y levantado con una enorme inteligencia.

El martes comienza en La Universidad Carlos III de Madrid, en su sede de Getafe, el I Congreso Internacional de Literatura Fantástica y de Ciencia Ficción. Una iniciativa impulsada por la Asociación Cultural Xatafi que busca
A veces te preguntas por qué las editoriales ya no publican libros como éste: una novela corta que no llega a 150 páginas, en formato bolsillo, que se puede comprar por unos 6 o 7 euros y que depara un par de horas de provechosa lectura. Un volumen que recupera una novela corta que, lo más seguro, habría quedado inédita ante la caída en desgracia de ese proyecto imprescindible que era la anunciada recopilación de la obra breve completa de J. G. Ballard por parte de Minotauro. Pero la duda no se mantiene durante demasiado tiempo cuando caes en la cuenta que, en estos tiempos de grandes lanzamientos, inundación de estanterías y apatía lectora, novedades como ésta o pasan desapercibidas como si hubiesen sido publicados en la clandestinidad o no despiertan interés, terminando a los dos años en una «oferta». El sino de estos tiempos.



















